
Si eres una persona mayor de 55 años o tienes familiares significativos de 55 y más años, esta información te interesa. El ser humano desde el día siguiente a su nacimiento empieza el proceso de envejecimiento, pero al llegar a los 55 o 60 años (la media mundial para indicar el inicio de este periodo vital) entra a la etapa de la vejez. Y esta, a su vez llega a recibir ciertas clasificaciones según nivel de decrecimiento de sus condiciones.
Me gusta estar recordando que la vulnerabilidad está presente en todas las etapas de nuestra vida. No te quiero decir cómo es una buena vejez porque yo misma aún no llego a ella, pero eso sí, que inspirada en los mayores que me rodean y en tantos que ya hay en nuestra sociedad, lo que hago es invitarles a parar y pensar en cómo se ve desde ahora y cómo quisiéramos que fuera la nuestra para tomar acción. ¿Cuál acción? Mi sugerencia es la de hacer una adecuada planificación. Y claro, para ello necesitamos cierta información, así que yo quiero compartirles el conocimiento que he adquirido estudiando a los expertos en la temática. Busco que el mayor número de personas posible, conozca, comprenda, interiorice y tome consciencia de lo que está en sus manos hacer para conseguir su mejor vejez. ¿Y cuál es la mejor?, la que vaya bien a cada quien según sus circunstancias y anhelos.
Revisemos entonces, cuáles son las etapas de la propia vejez: (a esto le llaman variabilidad interindividual ?heterogeneidad-) Y al margen de mejora que tienen los viejos se le llama plasticidad intraindividual (las personas mayores pueden cambiar y modificar ciertos procesos evolutivos).
1° etapa.
Personas que se reconocen mayores pero no se sienten viejas (Los productivos y que quieren seguir siéndolo, quienes gozan buena salud y hasta cuidan a otros)- entre 55 y 65 sienten esta etapa como un momento aún productivo, dinámico, con posibilidades de cambiar el proyecto de vida y de perseguir sueños pospuestos. Creen que aún pueden crecer y desarrollarse.
2° etapa. Las personas empiezan a sufrir mayor fragilidad por desmejora de sus condiciones físicas. Surgen mayores miedos a padecer enfermedades. Pueden surgir sentimientos de pérdida de identidad y protagonismo, aislamiento y soledad. Es muy probable que demanden cuidados de sus siguientes generaciones por lo que dejan de ser el centro motor de la familia. Ya se experimenta la sensación de envejecimiento.
3° etapa. Muchas personas empiezan a necesitar más cuidados y con ello una pérdida de autonomía funcional que también les lleva a pérdida de contacto social. La buena noticia es que los avances de la ciencia médica y la neurociencia permiten que este momento sea menos negativo para las actuales generaciones de longevos, de ahí la importancia de mantenerse actualizados para lograr el acceso a esas nuevas tecnologías.
Esta variabilidad es importante entenderla para comprender que el periodo de vejez no es igual para todos, y aunque muestra la posibilidad de un decrecer progresivo, no es igual para todas las personas. Algunas podrían no pasar por la tercera etapa al final de sus días, y otras podrían experimentarla incluso al inicio de su vejez. Ya sabrás porqué es importante prestar atención al estilo de vida (ojalá sea, calidad, más que estilo) que se lleve durante el proceso de envejecimiento, porque con toda seguridad tienen su incidencia para este periodo vital.
CÓMO MANTENERSE FUNCIONAL EN LA VEJEZ
No creo que me equivoque si digo que todas las personas queremos llegar a nuestra vejez lo más funcional y activo posible. Para ello, lo recomendable es:
1.Preparar el entorno. Quitar cosas, quitar mesas, sillas que pueden impedir la movilidad.
2.Mantener espacios limpios, que todo esté ordenado.
3.Generar el espacio adecuado para movilizarse sin obstáculos que puedan causar algún accidente. Una caminata o ejercicio. Que el entorno siempre esté adaptado a la actividad de la persona mayor.
4.Validar qué tipo de actividades puede hacer directamente, sin necesidad de que otro lo haga por uno. Aún cuando hay ciertas condiciones de salud y dificultades con la movilidad, en todo caso hay muchos tipos de ejercicio que se pueden hacer incluso sentados.
5.Evitar al máximo que le lleven al baño o le den el alimento. A veces por sobreprotección se acude a estas prácticas con lo cual se le van quitando facultades a la persona mayor. Incluso en períodos de enfermedad es posible que la persona requiera esta asistencia, pero poco a poco se le debe acompañar para que recobre sus facultades en la medida que va mejorando su estado de salud.
6. En lo posible generar rutinas diarias que incluyan los hábitos saludables esenciales para el desarrollo de cada dimensión, incluidos los tiempos de descanso y de ocio que siguen siendo muy importantes en este momento de la vida.
7.Los cuidadores no deben caer en la exigencia respecto de actividades que no le gustan a la persona o se le dificultan mucho. Se le debe saber seducir, hacerlo con mucho tacto, si es que se trata de una actividad esencial para recuperar su condición o mantenerse saludable. Cuando se exige de manera autoritaria la persona se siente estresada y hasta puede llegar a deprimirse si la exigencia se vuelve constante.
8.No importa que la persona mayor se demore realizando una actividad, con tal que la haga por sí misma. Al final cuando vea que lo ha logrado el sentimiento de satisfacción por su auto suficiencia para hacerlo la alentará a seguir intentando esa y otras actividades.
9.La persona mayor tiende a caer en un diálogo interno negativo, como: mírenme ya no puedo, ya soy viejo, ya no sirvo para nada. Aquí es donde necesitamos de esa red de apoyo familiar o de cuidados, que nos acompañe y nos anime a continuar haciendo las cosas por sí mismo. Qué afortunados somos si podemos estar ahí para nuestros mayores y, si somos nosotros, contar con alguien que nos de ánimo: Vamos, tú puedes. Solo con un esfuerzo lo lograrás, un poco más. Levanta tu brazo, mueve tu mano, levanta tu pierna, da un paso, camina.
10.El apoyo mutuo en la edad mayor (básicamente la que ahora denominan 4 edad) es fundamental para todos los seres humanos. Cuando se da ánimo a otro se le transforma y se le potencia. Debemos ver al otro, aún en la fragilidad, como alguien capaz. Como dicen los autores Españoles Alex Rovira y Mario Alonso Puig, ?en todo ser humano hay grandeza?. Dejemos de vernos desde la pérdida, desde la dificultad siempre siguen quedando facultades y capacidades que reforzar.
Estas son las formas de fomentar la autonomía y la funcionalidad de los mayores.
YO SOY Fanny Rivera y recuerda, ?la vejez es una cuestión de dignidad?