??-??Temores de toda naturaleza. A perder la identidad que daba un determinado rol, perder el control de su vida, perder condiciones de salud, perder seres queridos, a no poder mantener el estilo de vida que se traía, a perder capacidad económica, etc. Estos temores son racionales y por lo mismo es importante revisarlos uno a uno objetivamente, pero no cuando seguramente empiecen a materializarse, sino que es preciso evaluarlos a tiempo para que cuando llegue la etapa de vejez se tengan controlados. Es decir, que se haya alcanzado a tomar acción para evitar que se presenten las situaciones temidas o que de ser inevitable se tenga a la mano los recursos para superarlas. En Fuerza Platino te mostramos los recursos y cómo utilizarlos.
-No hacer tiempo para nuevos aprendizajes. Mantener la CURIOSIDAD. Estar atentos a encontrar otras visiones a considerar diferentes posibilidades y ser CREATIVOS para hacer cosas nuevas, soltar rutinas, aprender nuevos saberes o artes. Se nos ha vendido la idea de que hay que tener un envejecimiento activo, pero se ha centrado mayoritariamente en la actividad física, ¿y qué hay del tiempo para nuevos aprendizajes? Pues a finales de los años 90 además de la salud, se agregaron a este concepto, la actividad y la participación. En cuanto a la actividad se contempla el extender la vida laboral, mantener la capacidad de trabajo y promover participación e inclusión de personas mayores. Así que hay un mundo de posibilidades para continuar desarrollando actividades productivas remuneradas y no remuneradas que permiten a los mayores adquirir nuevos aprendizajes a partir de las experiencias propias de dichas actividades. Que la época de la vejez no sea solo para pasatiempos, siendo que aún queda mucho por hacer y experimentar.
-Pensar que ya es muy tarde para lo que se quisiera. Nada más inspirador que conocer las historias de quienes iniciaron negocio o proyectos exitosos después de su primera mitad, casos reconocidos como los del señor McDonald, Walt Disney, y los escritores Wine Dyer y Louis Hay, Harland Sanders, conocido como Coronel Sanders- Kentucky Fried Chicken (KFC), entre muchísimos casos. En Fuerza Platino te ayudamos para que también resurjas en tu segunda mitad vital.
-Creer que ya no se es merecedor. Somos valiosos independientemente de nuestras circunstancias (económicas, sociales, de salud, etc.) Recuerda que la dignidad humana es inherente a toda persona, y por tanto todas tenemos derecho a un trato respetuoso y considerado. No hay que dar espacio al edadismo (discriminación por la edad) ni permitir que se nos infantilice. Hay que mantener vivo un proyecto vital en el que cuenten las necesidades y anhelos personales. La edad no nos hace perder derechos y los primeros en defenderlos hemos de ser nosotros mismos.
-Los estigmas negativos sobre la vejez. Por fortuna en las últimas décadas no solo se viene hablando, sino que hemos podido ser testigos del envejecimiento saludable, activo, productivo y exitoso. Se han estudiado las variables biológica, cognitiva, física y psicosocial para entender los aspectos diferenciales entre el envejecimiento patológico y un buen envejecer. La ciencia ha demostrado que la genética no siempre es determinante, que la epigenética (el entorno, las relaciones interpersonales, los hábitos y el estilo de vida, las condiciones ambientales) tiene un papel muy importante y nos ha mostrado que con prevención y autocuidado la vejez se puede morigerar. Se considera, por ejemplo, que hay envejecimiento exitoso cuando se tiene una baja probabilidad de enfermar y adquirir alguna discapacidad, se tiene un alto funcionamiento físico y cognitivo y la persona vive un alto compromiso con la vida (se denomina así al actuar desde valores y creencias frente a un propósito de vida) y se promueve el envejecimiento productivo dado el caudal de capacidades que demuestran muchos estudios que se mantienen en esta etapa vital.
-Creer que se está condenado por la genética. Es conveniente acudir a lo que los expertos denominan la mirada salutogénica (que hace foco en las potencialidades de la persona, y no es sus pérdidas y quebrantos) consiste en buscar compensaciones a una circunstancia o estado sobreviniente, en el entendido que, si bien se puede llegar a tener un menoscabo en la salud, se puede acudir a otros potenciales o capacidades que le permitan mantener calidad de vida.
-Pensar que ya se ha hecho todo. Suele ocurrir que las personas creen que cuando ya se han cerrado ciertos ciclos, entonces ya han hecho todo. Y entonces habría que revisar si lo que ha surgido es una pérdida de autoeficacia (creencia en las propias capacidades), ante lo cual el camino es hacia un nuevo empoderamiento. De no ser así tal vez lo que falte sea actualización sobre avances y desarrollos, tendencias, descubrimientos, etc., que una vez conocidos le indicarán sin duda a la persona que afuera continúa un mundo en el cual tiene mucho por explorar y emprender. De otro lado, el aprendizaje continuo le permite a la persona adquirir y actualizar sus capacidades y con ello evitar aparición de demencias o deterioro cognitivo.
Es hora de tomar las riendas, recuperar la autoconfianza, repotenciarse y reiniciar. En Fuerza Platino, encontrarás prácticos planes que por su diseño te tomarán poco tiempo y te darán alta efectividad.
Yo soy Fanny Rivera. Y recuerda la vejez es ?una cuestión de dignidad?.